Privacidad, contada en llano
Versión textos-2026-10-02, de 2 de octubre de 2026.
Esta nota cuenta qué hace onaswing con sus datos, tanto si se da de alta para recibir el análisis como si deja su correo en la lista de espera. Sin letra pequeña: si algo no se entiende, escríbanos y lo reescribimos.
Quién responde de sus datos
El responsable del tratamiento es Esteban Gallardo, del equipo de onaswing. Para cualquier cosa sobre sus datos escriba a hello@onaswing.com y le contestamos nosotros, sin formularios ni rodeos.
Qué se guarda de usted
Si está en la LISTA DE ESPERA y nada más, de usted se guardan dos cosas: su correo y el idioma, para avisarle de la apertura y por orden de llegada. Nada de eso viaja a ningún sitio: se queda en la base de datos de onaswing. Cuando entra, su correo pasa a ser el de un usuario de alta y se rige por el resto de esta nota; si no llega a entrar, se borra al cerrar el lanzamiento, y antes si lo pide. Para salir de la lista basta con escribirnos: se borra la fila entera y en el registro interno del equipo solo queda constancia de que alguien pidió salir, sin su dirección.
Y si está de alta, lo justo para el servicio: su dirección de correo, el idioma en el que quiere leer el análisis, las fechas de su alta y de su baja, las sugerencias que escriba y qué versión de estos textos aceptó. onaswing no pide su nombre, ni su país, ni datos de pago: no hay nada que pagar. El botón «Descargar mis datos» de su cuenta le da su ficha y sus sugerencias en un fichero, al momento; si además quiere saber si aparece en el registro interno de lo que toca el equipo, escríbanos y se lo contamos.
Mientras pide un alta o un enlace de entrada se apunta su dirección IP, solo para frenar a quien intente abusar del formulario. El apunte deja de contar a la hora y se borra con la siguiente limpieza, que corre con cada análisis.
Cookies: las justas para que entrar funcione, y todas de onaswing. La que le mantiene dentro de su cuenta (con su sesión apuntada en la base hasta que sale o caduca) y dos que la acompañan en el momento de entrar, una para comprobar que el formulario lo ha enviado usted y otra para saber a qué página devolverle. Son técnicas, el servicio no funciona sin ellas y por eso no se pide permiso. No hay cookies de terceros, ni analítica, ni rastreadores.
Para qué se usan
Para enviarle el análisis diario en su idioma, para atender su baja y para contestarle si escribe. Nada más.
La base legal es su consentimiento, que dio al pulsar el enlace de confirmación, y la prestación del servicio que pidió. Puede retirarlo cuando quiera dándose de baja.
El criterio es el mismo para todo el mundo: no se ajusta a nadie, no se hacen perfiles y no se toman decisiones automáticas sobre usted. De su historial solo salen dos marcas, y las dos se sacan comparando la lista de hoy con la última que se le envió: qué valores son nuevos para usted y cuáles estrenan hoy las tres señales. Nada más.
Quién más lo ve
Dentro, solo el equipo de onaswing. Fuera, solo las empresas que hacen falta para que el correo llegue, y cada una ve lo mínimo:
- El proveedor de envío de correo (Resend) recibe su dirección para poder entregarle el mensaje. Es una empresa estadounidense y sus registros de entrega viven allí, con las garantías europeas de transferencia de datos.
- El repositorio privado del que sale la lista de a quién escribir está alojado en GitHub, también estadounidense. Ahí viven su correo, su idioma y si está activo, en un fichero al que solo llegan onaswing y el proceso que prepara el análisis.
- La web y la base de datos están alojadas en la Unión Europea (Fráncfort).
- Si escribe a la dirección de contacto, su mensaje se guarda en el buzón del equipo, en Microsoft 365, con los datos alojados en la Unión Europea. Solo lo lee el equipo de onaswing.
onaswing no vende ni cede su correo a nadie más, y a ningún anunciante. Hoy el análisis no lleva publicidad; si algún día la llevara, los anuncios los insertaría onaswing al enviar el correo, sin entregar su dirección a nadie.
Cuánto tiempo se guardan
Mientras esté de alta. Cuando se da de baja, el envío se detiene ese mismo día y sus datos se borran a los 30 días; durante ese plazo puede descargarlos desde su cuenta.
Borrar significa borrar: su fila desaparece de la base, su fichero del repositorio se borra y se reescribe su historial para que su correo no siga en las versiones antiguas. Un matiz honesto: esa reescritura deja copias sueltas que GitHub limpia con su propio recolector, y ese último paso no depende de onaswing, así que no se puede prometer que desaparezcan en el mismo instante.
Sus sugerencias se quedan, pero sin autor: dejan de estar ligadas a usted.
Y hay tres sitios donde su correo tarda un poco más en irse del todo, así que mejor decirlo: las copias de seguridad de la base, que el proveedor conserva unos días; una copia completa que el equipo guarda fuera de ese proveedor y de la que solo se mantienen las últimas; y los registros de entrega del proveedor de correo, que sigue su propia política. Todos caducan solos; ninguno se consulta salvo para recuperar el servicio de una avería.
Sus derechos
- Saber qué hay guardado de usted y llevárselo: el botón «Descargar mis datos» de su cuenta le da, al momento, un fichero con su ficha y sus sugerencias. Para lo demás (si aparece en el registro interno de lo que toca el equipo), escríbanos y se lo contamos.
- Corregirlo: el idioma lo cambia usted desde su cuenta; para cualquier otra cosa, escríbanos.
- Borrarlo y retirar su consentimiento: dese de baja desde su cuenta, sin dar explicaciones.
- Oponerse al tratamiento o pedir que se limite: escríbanos y se resuelve.
Si cree que esto no se ha hecho bien, puede reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es) o ante la autoridad de su país.
Si esta nota cambia
Lleva su versión y su fecha arriba. Si cambia algo que le afecte de verdad, onaswing se lo cuenta por correo antes de aplicarlo, no escondido en una página.